Una mesa de raqueta, una pizarra, un manual de gramática obtusa y horas y horas de tests. Para muchos de los conductores que hoy transitan por las carreteras gallegas y españolas este es casi el único recuerdo de las lecciones teóricas que siguieron para la obtención del carné de conducir. El paso por las autoescuelas marca, pero no tanto como debiera. La prueba la aporta un reciente estudio desarrollado por la Fundación Española para la Seguridad Vial (Festival), según el cual los conductores desconocen el significado del 50% de las señales de tráfico. Aunque la realización del informe haya sido patrocinada por la
Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y una compañía de seguros, las cifras de la encuesta -realizada a partir de 1.723 entrevistas- legitiman la tesis que subyace en este estudio realizado en todas las comunidades autónomas: el reciclaje al volante es algo más que necesario si hay aún un número importante de conductores que desconocen el significado de la indicación de STOP.
Para averiguar la realidad objetiva respecto al grado de conocimiento de las señales por parte de los conductores se realizó un test con ocho señales (en el gráfico anexo). Esa pequeña encuesta sobre el conocimiento de los indicadores reveló que hay una gran diferencia entre lo que dicen saber los conductores y lo que realmente saben; entre el deseo y la realidad. En Galicia, una de las comunidades que peor valora el estado de sus indicadores verticales, ese conocimiento ideal se cifra en un 78 por ciento cuando la realización del test revela que ese porcentaje medio de señales conocidas supera escasamente la mitad, el 51 por ciento.
La ignorancia del código de circulación muestra su cara más peligrosa cuando la velocidad es materia de examen. Es ahí cuando
los kilómetros/hora de las señales de prohibición se convierten en euros para el 40 por ciento de españoles que opina que las limitaciones de velocidad tienen como principal objetivo multar y no regular la velocidad adecuada en la carretera. En Galicia, más del 50 por ciento de los encuestados considera, además, que esas prohibiciones no se ajustan al peligro real de la vía.
Pero no toda la culpa la asumen los conductores. El estudio refleja que el 19 por ciento de los encuestados considera que la mala señalización ha podido ser la causa de un accidente, mientras que el 31 por ciento asegura que ésta le ha obligado a realizar maniobras bruscas.
Respecto al estado y colocación de la señalización, los datos obtenidos por el informe indican que, en general, casi el 60 por ciento de los conductores piensa que hay zonas en las que falta señalización, mientras que cerca del 40 por ciento considera que hay demasiadas señales juntas.
Fuente: El Correo Gallego
© 2010 Grupo Carballo SL - Todos los derechos reservados
webmaster: Edmmundo Monsalve